John Wick
y las criptomonedas
Por Pável Pantoja
El mundo
de las criptomonedas es tan emocionante e intrincado como las monedas de John
Wick. Las siguientes preguntas aplican a ambas cuestiones: ¿cuál es su valor
real? ¿Qué se puede pagar con ellas? ¿Quién les da validez y uso? ¿Valen en
todo el mundo? La economía que se maneja en las películas de John Wick nos
enseña la complejidad y el poder que pueden tener las monedas alternativas.
Economía alternativa y virtual
Existen
tantas monedas (currency) como nombres tiene el
diablo. Y es que el dinero es algo que se podría sintetizar como un “trueque
indirecto”. Un trabajo que intercambias por el servicio o producto de un
tercero. Así que, tanto en el mundo creado de asesinos donde utilizan una
moneda de oro, como con las monedas virtuales se pueden adquirir cosas muy
variadas, desde Pizzas de Papa John’s hasta asesinos a sueldo. Por supuesto que
no sólo hablo de la moneda de las películas, sino que el origen y, aún en la
actualidad, los Bitcoins han servido para
hacer trueques de drogas, armas y diferentes servicios ilegales. Por fortuna,
no es lo único ni lo más importante de las monedas virtuales, y parece que en
el mercado global las criptomonedas son cada vez más aceptadas.
Qué se puede comprar
Así como
vemos en la película, John Wick utiliza una moneda para comprar casi todo,
haciendo que el valor real sea difícil de calcular. Puede comprar una pistola, una
bazuca, una bebida, un servicio de taxi, y la mayoría de las cosas valen una
moneda. Parece que la moneda Wick va en función de las necesidades que se
presenten, siempre y cuando pertenezcan a la misma cofradía de asesinos.
Algo
similar ocurre con los Bitcoins, se
pueden pagar servicios virtuales, que es donde el valor de la moneda empezó,
hasta transacciones internacionales para evitar las remesas, y así pasando por
muchas cosas. Sin embargo, las monedas virtuales todavía parecen estar sujetas
a un pequeño grupo, una cofradía de internautas. Claro que cada vez se usan más,
no obstante, su potencial está aún por verse. Lo mejor es que no tiene
fronteras ni limitaciones arbitrarias. Es el puro mercado, la economía en su
origen, sin filtros.
Del Hotel Continental a la regulación
entre pares
Según un
análisis curioso que hace la revista Forbes de la economía en las
películas de Keanu Reeves, la cadena de hoteles Continental funciona como banco
central. Es aquí donde yo creo que las Bitcoins son mejores. Y es que, si se
trata de rebeldía, lo mejor es que la moneda no sea limitada por gobiernos ni
por bancos. En John Wick, vemos que la Orden superior (High Table) tiene un poder mayor que los
gobiernos. Por eso nunca se mete la policía, por más balazos y muertos que
haya. A pesar de que no es fácil asimilar el valor de la moneda Wick, está
regulada y controlada por la Orden y los hoteles Continental.
Las
criptomonedas representan una red más interesante, ya que los usuarios, los
mineros y su uso las determinan. Además, las matemáticas juegan un papel
fundamental, ya que los algoritmos y la regulación del mercado, la economía,
hace que todo fluya. Y claro que a las matemáticas nadie las engaña ni las
mata. Por eso si hablamos de grupos secretos, las criptomonedas son alucinantes
y atractivas. Ya que, si eres poseedor de ellas, te conviertes en parte de un
movimiento mundial: la revolución económica.
Las limitantes de las nuevas monedas
Los
gobiernos tiemblan, tanto están temerosos y respetan a la Orden Superior; como
quieren regular a las monedas virtuales por el impacto que podría representar
sobre los impuestos. A ningún gobierno le gusta que haya algo mayor que ellos.
Los asesinos de la Orden parecen estar infiltrados y por encima de todo. Por lo
tanto, son respetados y se les deja trabajar a gusto. Por el otro lado, las
criptomonedas pueden hacer que tiemble la economía, y por lo tanto los
gobernantes.
Lo
anterior es orgásmico, ya que con criptomonedas no se tiene que matar a nadie
para que tengan miedo los más poderosos. Son los usuarios, quienes en el mundo
digital tenemos más poder que nunca. El poder del pueblo, las matemáticas y la
información libre. La maravilla de las monedas virtuales recae en su código
abierto, su descentralización y su paridad. Todos podemos poseerlos, jugar con
ellos, invertir, ganar y llorar con las caídas.
Del poder al poder
Las
películas de John Wick nos muestran un mundo fascinante: desenfreno y violencia,
pero con reglas duras; tan duras como la pena capital inmediata. Una economía
interesante que desafía la lógica, un mundo secreto y misterioso. La violencia,
pero con justicia.
Me atrevo
a decir, que las criptomonedas van más allá, o mejor dicho más acá. Ya que
podemos formar parte de un cambio paradigmático en la economía mundial. No son
ficción. Una revolución sin violencia, matemática, y de información. Así que,
recuerda, si tienes criptomonedas formas parte de un mundo secreto que está
tomando el control. Si formas parte del cosmos económico virtual, estás
desafiando a bancos milenarios, a sistemas que parecían inamovibles. Si tienes Bitcoins, formas parte de la siguiente
generación.